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Las redes sociales, los vehículos autodirigidos, la realidad virtual, las manos biónicas, la domótica e incluso el mismísimo fenómeno Pokémon. Son sencillos ejemplos de hacia dónde va orientado el desarrollo económico y social, inmerso de lleno en un proceso globalizador imparable. Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos y al alto grado de desarrollo que goza parte de la población, todo hace indicar que el verdadero desafío al que se enfrentará la humanidad en los próximos lustros será garantizar el alimento a las más de 9 mil millones de personas que habitarán el planeta en 2050. Para ello se deberá aumentar, nada más y nada menos, un 70% la producción mundial de alimentos.

Para abastecer la gran demanda mundial será necesario aumentar y optimizar el uso de recursos utilizados para la producción de alimentos, a la vez que reducir al máximo la huella ambiental para garantizar la sostenibilidad del planeta. He aquí donde entra en juego de lleno el sector industrial y su desarrollo tecnológico enfocado hacia el sector primario, que deberá estar preparado a corto plazo

para ofrecer soluciones que ayuden a aumentar el rendimiento de los cultivos y a garantizar un uso más e ciente del agua. Viendo las cifras que se manejan, el mercado al que abastecer es descomunal. El panorama se presenta tan atractivo a nivel económico como lleno de retos en términos reales. España, y en concreto, Andalucía, parten de una posición de base ventajosa, con un sector productivo agrícola asentado como referente a nivel mundial, con cifras de exportaciones de maquinaria, fertilizantes, pesticidas, etc. creciendo exponencialmente año tras año y con un potencial real difícil de imaginar. Sin embargo, la globalización conlleva que los mercados sean cada vez más competitivos, a lo que se unen las numerosas iniciativas internacionales y nacionales de cada país para aumentar la superficie cultivable y desarrollar sus propios productos que permitan paliar el problema. Es por este motivo que solamente con innovación podremos ofrecer productos con valor añadido, con un alto desarrollo tecnológico, y que garanticen la optimización del rendimiento de los cultivos, lo que sin duda permitirá tener

las ventajas competitivas necesarias para conquistar los mercados exteriores. La industria del sector que nos incumbe tiene como principal característica que su producción está destinada a abastecer a otro sector, digamos, anterior, dentro de la clasificación de sectores productivos, pero no por ello menos importante, a la vista de los desafíos que implica. Por ello, solamente con un apoyo institucional firme y decidido y con una mentalidad adaptada a los tiempos venideros, podremos consolidar este sector como puntero a nivel mundial.

Los mercados que abastecer son complejos y culturalmente alejados, lo que implica la necesidad de formar a corto plazo a profesionales con mentalidades abiertas e inquietas, con la motivación de afrontar retos comerciales complejos. En sus manos estará saber exportar, ya no solo los productos sino principalmente el know-how y la tecnología del sector, que serán los elementos que se van a demandar. No dejaremos pasar la oportunidad.

Antonio Arrés López
Area Export Manager de Herogra

Articulo publicado en Granada Economica:
http://www.granadaeconomica.es/sites/default/files/PDF/143_GE_agosto2016.pdf