La tercera generación de prays o polilla del olivo (generación carpófaga) es la que daña los frutos. Aparece en junio y realiza la puesta de huevos en la aceituna recién cuajada, próxima a la inserción con el pedúnculo. Cuando nacen las larvas, a los 5-6 días, penetran en la aceituna y abre galerías hacia el pedúnculo para introducirse en el hueso por su extremidad todavía no endurecida, viviendo a expensas de la almendra. Las aceitunas atacadas caen al suelo porque la oruga abandona su refugio, a mediados de septiembre, por la inserción del pedúnculo.

Para que su tratamiento sea realmente eficaz, se deben seguir a rajatabla las instrucciones de los técnicos de campo en cuanto al producto insecticida a usar y el momento adecuado de hacerlo.

Aprovechando este tratamiento es recomendable aplicar también productos fertilizantes con alta concentración en potasio. A partir del endurecimiento del hueso se produce lo que se denomina como el “efecto sumidero del potasio” que consiste en una demanda muy acusada de este elemento por parte del fruto.
Esta demanda hay que ir abasteciéndola con suficiente tiempo de antelación ya que el potasio dentro de la planta es lento (también lo es en el suelo), de ahí que esta fecha es muy apropiada para incrementar de manera fuerte los aportes de potasio y la vía foliar es una extraordinaria manera de hacerlo.

De los productos con potasio del catálogo de HEROGRA ESPECIALES destacamos:

La presencia de nitrógeno o aminoácidos (caso del HEROFOL DENSO AMINO-K) ayudan a la asimilación foliar del potasio.