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  • 03-07-2026

Cultivos en máxima exigencia: aminoácidos y potasio para afrontar el inicio de la temporada calurosa

Con la llegada del calor, muchos cultivos entran en una fase especialmente delicada. El aumento de las temperaturas, la mayor radiación solar y la intensificación de la demanda hídrica coinciden, en numerosos casos, con momentos clave para la formación, el engorde, el llenado o la maduración de los frutos.

En este contexto, el cultivo necesita mantener su actividad fisiológica en condiciones cada vez más exigentes. No se trata únicamente de soportar el calor, sino de seguir funcionando de forma eficiente mientras aumenta la presión ambiental. La planta debe continuar regulando su transpiración, mantener la fotosíntesis, movilizar nutrientes y dirigir los fotoasimilados hacia los frutos.

Esta situación es especialmente importante en algunos cultivos leñosos que, en estas fechas, se encuentran en fases determinantes para la calidad final de la producción. Frutales de hueso, frutales de pepita, almendro, pistacho, olivar o viña pueden atravesar etapas de crecimiento de fruto, endurecimiento de hueso, llenado, acumulación de reservas, maduración o preparación de la cosecha.

En algunos frutales, almendro o pistacho, el calor coincide con fases de engorde, acumulación de azúcares y maduración final. En viña, la planta avanza hacia fases en las que el equilibrio hídrico y nutricional condiciona el desarrollo de la baya, la acumulación de azúcares y la calidad final. En olivar, el inicio del calor puede coincidir con fases de crecimiento inicial del fruto, donde mantener una buena actividad fisiológica resulta clave.

Cuando la temperatura aumenta de forma significativa, la planta incrementa la transpiración para regular su temperatura. Si la demanda evaporativa es muy alta o el sistema radicular no consigue compensar la pérdida de agua, se produce un desequilibrio hídrico. Como respuesta, la planta puede cerrar estomas, reducir la fotosíntesis y limitar la absorción y movilidad de nutrientes.

Estas respuestas defensivas permiten reducir la pérdida de agua, pero también disminuyen la entrada de CO? y la actividad metabólica. En fases de engorde, llenado o maduración, esta reducción de actividad puede afectar directamente al calibre, la acumulación de azúcares, la coloración, la firmeza, el rendimiento y la calidad final.

Por ello, en cultivos que se encuentran en plena exigencia productiva, es fundamental adaptar la nutrición a las condiciones de calor. En este momento, dos herramientas adquieren una importancia especial: los aminoácidos y el potasio.

Aminoácidos para ayudar al cultivo frente al estrés térmico

Los aminoácidos ayudan al cultivo a mantener su equilibrio fisiológico frente al estrés térmico. Al aportar moléculas orgánicas de rápida asimilación, la planta puede utilizarlas directamente en procesos metabólicos esenciales, reduciendo el gasto energético asociado a su síntesis interna.

Esto resulta especialmente interesante en periodos de alta temperatura, elevada radiación o estrés hídrico moderado, donde el cultivo necesita seguir activo sin aumentar en exceso su desgaste fisiológico.

En este contexto, Herovital Suprem y Herovital Serie Oro se posicionan como soluciones de apoyo fisiológico basadas en aminoácidos de alta calidad, especialmente indicadas para cultivos sometidos a altas temperaturas o a fases de elevada demanda metabólica.

Potasio en fases de engorde, llenado y maduración

Junto a los aminoácidos, el potasio es uno de los nutrientes más importantes durante la temporada calurosa, especialmente en cultivos en fase de engorde, llenado o maduración.

Su papel en la regulación osmótica, el control estomático, la activación enzimática y el transporte de azúcares lo convierte en un elemento clave para mantener la eficiencia hídrica y productiva de la planta.

Dentro de la gama Denso, Herogra Especiales cuenta con soluciones potásicas orientadas a estos momentos de alta demanda. Herofol Denso Rojo y Herofol Denso Amino K permiten reforzar la nutrición potásica del cultivo en fases donde el rendimiento y la calidad dependen de una correcta movilización de azúcares y nutrientes.

Además, Herofol Denso Amino K combina el aporte de potasio con aminoácidos, ofreciendo una acción complementaria especialmente útil en periodos de calor. El potasio contribuye a la regulación hídrica, el transporte de azúcares y la maduración, mientras que los aminoácidos ayudan a mantener la actividad fisiológica y mejorar la respuesta del cultivo frente al estrés térmico.

Esta combinación resulta especialmente interesante en cultivos que deben seguir produciendo bajo condiciones de alta temperatura. Mientras los aminoácidos ayudan a la planta a resistir mejor el estrés y sostener su metabolismo, el potasio favorece los procesos directamente relacionados con el engorde, el llenado, la maduración y la calidad final.

Una nutrición adaptada al inicio de la temporada calurosa

Por tanto, el inicio de la temporada calurosa debe abordarse desde una visión de cultivo. No todos los cultivos se encuentran en el mismo momento, pero muchos atraviesan fases decisivas para su rentabilidad.

Anticiparse a las altas temperaturas no consiste solo en ajustar el riego o vigilar la previsión climática. También implica reforzar la nutrición en función del estado fenológico del cultivo, aportando herramientas que ayuden a mantener el equilibrio fisiológico y sostener la calidad de la cosecha.

En este escenario, Herovital Suprem, Herovital Serie Oro, Herofol Denso Rojo y Herofol Denso Amino K permiten acompañar a los cultivos en una de las etapas más exigentes del año, combinando el apoyo fisiológico de los aminoácidos con el papel estratégico del potasio en engorde, llenado, maduración y calidad.

         

 

Bajo condiciones de estrés térmico por altas temperaturas

Control                                     Herovital Serie Oro

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