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  • 12-05-2020

CÓMO OPTIMIZAR LA NUTRICIÓN DEL OLIVAR

El olivo es un árbol de porte mediano-alto (dependiendo del sistema de cultivo) que generalmente está formado por una sola copa. Es un cultivo rustico, con pocas exigencias y que soporta muy bien las altas temperaturas. Con respecto al suelo, prefiere suelos franco-arenosos, ya que es sensible al encharcamiento prologando.

Es importante indicar que el olivo es una especie vecera, es decir, altera años de alto nivel de cosecha con años de menor cosecha, y, por tanto, es esencial cumplir con ciertas prácticas en su manejo.

Consulta aquí la guía de floración del olivo.

El olivo tiene las siguientes etapas fenológicas:

  • Brotación 
  • Floración 
  • Fructificación
  • Engorde de fruto
  • Maduración del fruto 
  • Reposo vegetativo 

Para que cada estado fenológico se desarrolle correctamente es importante controlar la fertilización, el riego, la brotación de malas hierbas, las plagas y enfermedades que puedan surgir y realizar la poda correctamente.

La importancia de una buena nutrición

El olivo ha pasado de ser un cultivo de poco interés, en los años 70, por su baja productividad, a ser un cultivo de gran rendimiento y futuro, al verse duplicada su producción por hectárea en los últimos años. Este aumento de la productividad se ha debido, principalmente, al cambio del olivar de secano por el de regadío y a la mejora en la fertilización de este cultivo. 

Por ello, es importante aportar una nutrición correcta y equilibrada. Los elementos esenciales para el cultivo del olivo son los siguientes:

  • Nitrógeno: es el elemento más importante de la nutrición del olivo, acelera la actividad vegetativa, el desarrollo del árbol y la asimilación de otros nutrientes. Este nutriente debe aplicarse en épocas de brotación, floración y cuajado. En otoño también es recomendable aplicarlo, para estimular la recuperación de las reservas del árbol. Además, su aplicación es muy importante en años de poca carga (vecería), ya que se ha demostrado que, si la cantidad de nitrógeno no es suficiente, se reduce el vigor vegetativo, la floración y el tamaño del fruto del año siguiente.

Una falta de nitrógeno produce un color más claro en las hojas, la reducción de su tamaño y una caída prematura. Un exceso también es negativo, ya que puede hacer al árbol más sensible a heladas y enfermedades.

  • Fósforo: este elemento acelera la maduración y mejora la floración y el cuajado del fruto. Las aportaciones de fósforo en el olivo deben ser regulares a lo largo del ciclo, no tienen un momento concreto especial de aplicación. Durante los años de poca carga (vecería), es importante que la nutrición sea equilibrada, por lo tanto, no se deben reducir las aplicaciones de fósforo. 

Una falta de fósforo presenta hojas muy pequeñas de color oscuro y una reducción en el crecimiento de los tallos.

  • Potasio: es esencial en la formación de azúcares, proteínas y grasas e interviene en el cierre y la apertura estomática. El potasio comienza a ser importante a partir del endurecimiento del hueso, ya que tiene efecto directo sobre la producción, aumentado la calidad y tamaño del fruto y su rendimiento graso (aceite). Por otro lado, el potasio mejora la resistencia del árbol frente a heladas y enfermedades. En años de poca carga (vecería), su aplicación es muy importante, ya que el olivar gasta gran cantidad de reservas de potasio durante el engorde del fruto. La deficiencia de este elemento es difícil de corregir, por lo que es importante que el árbol esté siempre equilibrado y no presente carencia de éste, y así asegurar una buena cosecha año tras año.

Una falta de potasio desarrolla una reducción de la floración y del tamaño de fruto, y hojas con puntas amarillas o rojizas y zonas necróticas en el ápice y el borde. 

Por último, en el cultivo del olivo, también destacamos la necesidad de aportar micronutrientes, principalmente dos:

  • Hierro: influye en la formación de pigmentación verde y otros procesos como la fotosíntesis.
  • Boro: micronutriente importante para conseguir una buena floración y cuajado del fruto.

Recomendaciones técnicas de Herogra Especiales para optimizar la nutrición del olivar

  • Después de la poda, para potenciar el desarrollo de brotes: recomendamos la aplicación del producto HEROFOL DENSO® VERDE, producto en forma de gel, con pH neutro, rico en nitrógeno que, además, contiene fosforo y potasio y los principales micronutrientes en forma quelada de importancia para este cultivo. Este fertilizante está enriquecido con el Activador XR 47 que potencia la capacidad fotosintética de la planta, haciendo que realice mejor la fotosíntesis y, por consiguiente, se consiga un mejor desarrollo.
Soluciones Foliares
  • Para potenciar el metabolismo: recomendamos HEROVITAL SERIE ORO, un bioestimulante rico en aminoácidos de alta calidad con un alto contenido en péptidos de cadena corta de fácil absorción, que desempeñan una importante acción en la síntesis de proteínas y enzimas. HEROVITAL SERIE ORO potencia la brotación, el cuajado y el desarrollo del fruto, además de ser un perfecto apoyo en situaciones de estrés.
Bioestimulante Especial
  • Para la inducción de la floración: recomendamos HEROFOL DENSO® FOSFATADO producto en forma de gel, con pH neutro, rico en fosforo que, además, contiene nitrógeno y potasio y los principales micronutrientes en forma quelada. En su composición encontramos el Activador XR47 que, en este caso, favorece la fecundación efectiva de las flores
Soluciones Foliares

Junto con este fertilizante, es importante el aporte de productos como HEROBOR LIQUIDO, productos en base a boro en forma de etanolamina, para potenciar la floración y cuajado de frutos y aumentar la producción.

Por su parte, HEROMIX OLIVO es el complemento perfecto para este propósito, pues presenta un cóctel de micronutrientes con un equilibrio especialmente estudiado de acuerdo con los parámetros de absorción del olivo.

  • Para aumentar el tamaño, calidad y rendimiento de la aceituna: son necesarias portaciones potásicas, para ello, HEROFOL DENSO® ROJO es el fertilizante idóneo. Es un producto en forma de gel, con pH neutro, rico en potasio, que, además, contiene nitrógeno y fosforo y los principales micronutrientes en forma quelada. Como toda la gama, Herofol Denso®, incluye el Activador XR 47 que potencia la capacidad fotosintética de la planta e incrementa la síntesis y movilización de azúcares hacia los frutos.
Soluciones Foliares

Para finalizar, destacamos HEROCUPER 70, un fitosanitario en base a oxicloruro de cobre con un 70% de cobre metal. Este fitosanitario ha sido desarrollado con una tecnología patentada por Herogra Especiales, gracias a la cual conseguimos un tamaño micrométrico de partícula que permite una cubrición total de la superficie de la hoja y asegura su protección. En su formulación también encontramos coadyuvantes que potencian la fijación del producto a la hoja, aumentando así su efectividad en tratamientos contra repilo y tuberculosis. 

Fitosanitarios

* Se debe de prestar atención a las posibles incompatibilidades que pudieran presentar los productos aquí citados con algún fitosanitario concreto.

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