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  • 09-02-2021

¿Conoces las claves del cultivo de pimiento? Te ayudamos a descifrarlas.

El pimiento es una de las hortalizas más consumidas y cultivadas en España. En nuestro país, es la tercera hortaliza que más se produce, con 1.441,4 miles de toneladas, destacando Andalucía como mayor productora con casi un 68% de la producción total.

El pimiento pertenece a la familia de las Solanaceas, concretamente al género Capsium. El pimiento es una planta herbácea, de porte erecto, muy ramificada y que puede alcanzar gran altura. Su ciclo de cultivo puede ser largo, pudiendo ocupar los 12 meses del año y su fruto es de tamaño variable, hueco y de diferentes colores como: rojo, amarillo, naranja, blanco, violáceos, etc. cuando se encuentra maduro, aunque el mayor consumo de pimiento es en verde. El pimiento puede diferenciarse en tres grandes tipos: california, lamuyo e italiano, no obstante, podemos encontrar algunos más.

La planta de pimiento está muy influenciada por la temperatura, la luminosidad y la humedad, aunque no debemos de olvidar la calidad del agua y la fertilización.  

Es importante tener una buena temperatura tanto en el suelo como ambiental, la primera para asegurar un buen enraizamiento y la segunda para una buena fotosíntesis y transpiración de la planta. El pimiento aguanta bien las altas temperaturas, aunque hay que tener cuidado cuando sube de los 35ºC.

La luminosidad influye en el fotoperiodo, y ésta debe ser la adecuada para asegurar un correcto crecimiento especialmente en los primeros estados de desarrollo, si es escasa influye negativamente en la floración, reduce de la fecundación y alarga los entrenudos haciendo que se doblen más fácilmente. 

La humedad es esencial para el crecimiento y desarrollo de la planta, pero es necesario controlarla, ya que una humedad relativa alta produce problemas de agrietado en frutos, dificulta en la polinización y facilita el ataque de hongos, también una humedad muy baja potencia la caída de flores, dificulta la asimilación de calcio y produce problemas en la fecundación.

El pimiento es una planta con moderada tolerancia a la salinidad que prefiere suelos franco-arenosos, profundos, bien drenados, ricos en materia orgánica y que sean ligeramente ácidos, aunque puede cambiar en función de la textura del mismo. 

Con respecto a sus necesidades nutricionales, es importante aportar al pimiento una buena fertilización. Destacan las necesidades en nitrógeno, fósforo y potasio, además de en nutrientes secundarios como calcio y magnesio y micronutrientes como hierro, zinc, boro y molibdeno.

  • El nitrógeno es fundamental en todo el ciclo de cultivo, destacando la etapa de crecimiento vegetativo y tras el cuajado de los primeros frutos. Es aconsejable disminuirlo al inicio de la recolección, en beneficio del potasio, para no retrasar la maduración.
  • El fósforo es sobre todo imprescindible en la aparición de las primeras flores, aunque influye también en el desarrollo del sistema radicular.
  • El potasio favorece el cuajado, la mejora de la calidad del fruto y el color de éste. Además, aporta dureza a los frutos y regula la apertura y cierre de los estomas. Su aplicación es esencial al inicio de engorde el fruto.
  • El magnesio tiene un papel fundamental en el engorde y la maduración de los frutos. Su aplicación mejora la producción obtenida. 
  • Con respecto al calcio, una de las fisiopatías más comunes en el cultivo del pimiento es la carencia de éste. Esta carencia produce la conocida podredumbre apical, que hace que el fruto no sea apto para su consumo.
  • En relación a los micronutrientes, no hay que olvidar la importancia de algunos, como el boro, pues son imprescindibles para una adecuada floración y cuajado de los frutos. 

Herogra Especiales tiene una dilatada experiencia en el cultivo de pimiento, por ello, cuenta con una amplia gama de productos específicos que aseguran un aumento en la calidad de los frutos y la productividad de la planta, repercutiendo en un incremento del beneficio para el agricultor.

Para asegurar un buen desarrollo vegetativo, desde Herogra Especiales recomendamos, en las primeras etapas de desarrollo, HEROFOL DENSO® VERDE, un fertilizante en forma de gel, con pH óptimo, rico en nitrógeno, pero que también contiene fósforo y potasio y los principales micronutrientes en forma quelada. Además, en su formulación incluye el Activador XR47, que potencia la capacidad fotosintética de la planta. 

Sin embargo, si se observa que la planta presenta problemas de cuaje en estas primeras etapas, se recomienda sustituir parcial o totalmente la aplicación del anterior fertilizante por HEROFOL DENSO® FOSFATADO. Éste, a diferencia del anterior, es rico en fósforo y gracias a su formulación, en la que encontramos el Activador XR47, asegura una buena floración y cuajado de los frutos. 

En pimiento es importante conseguir un buen cuaje para asegurar una buena cosecha final. Por ello, entre los productos estrella para este cultivo se encuentra HEROMIX BOMO, especialmente recomendado para la etapa de cuajado de fruto, ya que incorpora boro, molibdeno y potentes bioestimulantes que aseguran una buena producción. 

Finalmente, combinando HEROMIX BOMO en las últimas etapas del cultivo con HEROFOL DENSO® ROJO, fertilizante en forma de gel rico en potasio que, junto al Activador XR47, incrementa la síntesis y movilización de azucares hacia los frutos, nos aseguramos la obtención de una buena producción, calidad y desarrollo de frutos. 

En el último ensayo realizado en pimiento tipo lamuyo, en un invernadero de la costa de Granada, se realizaron aplicaciones de HEROMIX BOMO en la época de cuajado y se consiguió aumentar el cuaje y, por tanto, la producción final obtenida de la cosecha, concretamente en un 23% más con respecto al control.